sábado 4 de septiembre de 2010

Flores secas



El inútil alarido del cansancio
mil motivos le dio a mi llanto,
me quitó el brío, se tragó mi vida
pues ya no oigo ni canto.

El complejo reitera mis senos,
mi rostro se brota horrendo,
la infección gana mis labios,
muere el pelo entre mis dedos…

Ya ni siquiera un buen sueño
me quita algún mal desvelo,
y cada día me da un sinsabor
del que mi presente es dueño.

Me siento como esas flores
que así mismas de pena se riegan,
que están enteras, que aún se muestran,
que están erguidas pero muertas.

domingo 1 de noviembre de 2009

Trofeo



Muéstrame ante los demás,
presúmeme, hazme valer.
Llena de gloria mi figura,
gánate la envidia ajena;
haz que deseen y luego advierte
que nunca me tendrán,
que soy sólo tuya,
que fuiste el primero
y serás el último.
Colmate la boca de arrogancia
e inunda esos oídos con mi nombre;
narra a los otros el Cielo
que nunca rozarán
y el que tu hoy abrazas.
Vísteme de perlas y perfúmame con victoria.
Dibuja mi semblante en cada hoja que veas,
pinta mi nombre en cada pared que encuentres.
Talla honores en tu pecho como si fuese yo
insignia de tus logros bélicos.
Soy tu trofeo.
Lúceme.

R. G. Carrión